21 de noviembre: Día del estudiante Universitario

Publicado el Miércoles, 21 Noviembre 2012 21:41
Escrito por Prensa
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El 21 de noviembre de de 1957, los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV, Caracas) se declararon en huelga general en protesta contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, por la convocatoria a elecciones y la libertad de los presos políticos.

La huelga fue convocada por la Junta Patriótica y el Frente Estudiantil, desde la clandestinidad y en medio de la persecución de sus dirigentes. Un comando formado entre otros por Héctor Rodríguez Bauza, José Rafael Núñez Tenorio, Mercedes (“Chela”) Vargas, Alfredo Maneiro, José de la Cruz Fuentes, Rodríguez Mudarro, Antonio José Urbina, y Alba Llamarandi, encabezó la organización de la huelga en la UCV.

La protesta estalló en la Universidad Central de Venezuela y se extendió a otras universidades. Los estudiantes quemaron un retrato del presidente Marcos Pérez Jiménez. Numerosos volantes alusivos a la causa de la huelga estudiantil fueron distribuidos y repartidos en toda la ciudad. Agentes de la Seguridad Nacional (SN) tomaron la ciudad universitaria desde las primeras horas de la mañana con armas largas y el apoyo de la policía de Caracas. Sin embargo, en el reciento universitario, en desafío a la represión, los estudiantes manifestaron su protesta.

El 21 de noviembre de 1957 los jóvenes irrumpieron el Congreso de Cardiología de la Universidad Central de Venezuela, a todo riesgo, para denunciar a una dictadura que no permitía publicaciones en los diarios, debates en el Congreso y mucho menos, Comisión de Derechos Humanos.

La huelga estudiantil del 21 de noviembre de 1957 es considerada como uno de los detonantes más importante de los sucesos que culminaron con la caída de Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958. En efecto, a partir de noviembre de 1957 se acentuaron las protestas en la calle. Numerosos estudiantes se sumaron a las organizaciones de combate creadas por la Junta Patriótica para desarrollar el plan insurreccional contra la dictadura, y se fortaleció el Frente Estudiantil como centro unitario de las luchas estudiantiles.

A la vanguardia de las luchas estudiantiles se encontraba la Juventud Comunista de Venezuela, organización que difundía una elevada conciencia política entre sus miembros y un alto grado de espíritu de lucha y sacrificio. Gracias a este trabajo ideológico no fue extraño que los jóvenes encabezaran las luchas en la calle durante la insurrección popular de enero de 1958.

Históricamente, el movimiento estudiantil ha tenido un rol protagónico en la luchas populares libradas por nuestro pueblo a lo largo de toda nuestra historia, no podemos dejar de olvidar a los cientos de jóvenes que se enrolaron al mando del general José Félix Rivas para defender y conquistar la independencia de la Patria. O la generación del 28 que en pleno corazón de la dictadura Gomecista, alzaron su voz de protesta contra las atrocidades de ese régimen.

La amplia participación de vanguardia que tuvo el movimiento estudiantil en el proceso de constituyente educativa llamado renovación universitaria, movimiento que fue aplastado por la pseudo democracia adeco-copeyana, que allanó la Universidad Central de Venezuela el 31 de octubre de 1969, y la cerró por dos años para impedir que este movimiento continuara.

Pero también es de resaltar la activa participación de los estudiantes en la resistencia contra las políticas neoliberales que impulsaba la IV República. Fueron muchos los estudiantes caídos en manos de las fuerzas represivas de la IV; Yulimar Reyes, Sergio Rodríguez por solo mencionar algunos, que fueron asesinados incluso dentro del propio recinto universitario.

Juventud y conocimiento siempre son sustratos para la rebeldía y el horizonte de estudiantado para construir un mundo sin injusticias. Desde la llegada de la Revolución Bolivariana, han sido muchos los logros que los estudiantes han alcanzado; hoy somos el segundo país con mayor matrícula universitaria en América Latina y el Caribe, y quinto en el mundo; cada día se construyen más sedes y espacio destinados a la formación; los estudiantes están presentes en la discusión y en la construcción de todas las aéreas estratégicas del país.

Pero más allá de estas reivindicaciones, el movimiento estudiantil sigue teniendo la tarea de avanzar hacia la transformación plena de los viejos modelos educativos, de construir un sistema educativo que aporte a la construcción de una nueva subjetividad revolucionaria, que dé con el traste de los viejos anti valores y prejuicios.